Categoría: Actores de salud Fecha de publicación Escrito por Cristian Muñoz Visto: 40

Fotografia superintendencia de salud
La Superintendencia de Salud convocó a todos los actores del sector salud en la Guajira a fin de evaluar el proceso de atención en salud en el régimen subsidiado y contributivo. El evento contó con la participación del Superintendente Nacional de Salud Conrado Adolfo Gómez Vélez, el Delegado de la Participación Ciudadana, Juan Carlos Corrales Barona, la Gobernación de la Guajira, la Secretaria Departamental de Salud, EPS, prestadores del servicio de salud, y usuarios del gremio.
A la cita acudieron alrededor de 200 personas que llegaron con la expectativa de que la Superintendencia de Salud planteara solución a sus problemas, pero al final de la jornada del día martes, las expectativas se esfumaron cuando la Superintendencia de Salud, además de hacer anuncios de carácter general no dio solución concreta a ninguna situación.
Todos los actores reconocen los avances en el flujo de recursos del régimen subsidiado, es bien recibido el giro directo del Ministerio para aquellos que son prestadores de servicio, esto en cuanto a lo que tiene que ver con los recursos corrientes. Pero la gran dificultad radica en el pago de los saldos de vigencias anteriores, donde las EPS tienen puestas las expectativas para pagarle igualmente a los prestadores.
La ley 1438 de 2011 planteó la posibilidad de que la Nación asumiera los saldos de liquidación de contratos de años anteriores, dicha reglamentación no ha pasado de ser un anuncio del Gobierno. Las EPS no han recibido un solo peso por dicho concepto y los prestadores del servicio siguen igualmente con las cuentas por cobrar sin que se vislumbre solución alguna.
La Secretaria de Salud de la Guajira, liderada por la de Maicao dejaron ver la cantidad de rezagos que existen en el aseguramiento de salud: bases de datos con multi-afiliados, SISBEN desactualizado, EPS sin control, IPS retardando la atención a los usuarios entre otra muchas más inconsistencias, los entes territoriales parecieran tener menos desarrollo institucional para asumir la dirección del régimen subsidiado.
Por su parte los entes prestadores de servicios de salud públicos y privados reiteran su inconformidad por el retraso en los pagos, mientras el desequilibrio financiero en las instituciones públicas de salud parece acentuarse cuando los gastos superan los ingresos.
Al final la reunión de trabajo de la Superintendencia, pareció quedar en un cumulo de quejas de cada uno de los actores, quienes después de evaluarla en muchos aspectos, la catalogaron como una Superintendencia que se queda corta al momento de plantear soluciones concretas al sector.
Al Ministerio de Protección Social no parece interesarle este tipo de eventos, sabiéndo que es el ente sobre el cual radica la toma de medidas por vía reglamentaria o como en el caso de los giros anteriores, de una simple instrucción para que se cumpla la decisión.
A falta del Ministerio los representantes del cuerpo Legislativo como el Senador Jorge Ballesteros, Intentan dar una explicación de los esfuerzos normativos para resolver estructuralmente el problema de la salud.
Lo que ocurre en el departamento de la Guajira es igual a lo que sucede en resto de departamentos de Colombia. Los colombianos estamos a la espera de que el Gobierno Nacional en cabeza del Ministerio de Salud y la Superintendencia, tomen las medidas reglamentarias establecidas en la ley 1438 para resolver las grandes complicaciones del sistema de salud.