Categoría: Noticias generales Fecha de publicación Escrito por Cristian Muñoz Visto: 55
Mientras el Gobierno se encarga de dar lugar a una nueva figura pública de veeduría ciudadana para los usuarios del sistema de salud, diferentes asociaciones y representantes de pacientes se oponen a la idea, debido a fallas estructurales en la misma.
Uno de los temas más importantes que viene a colación con la implementación del nuevo POS es el de la creación del Defensor del usuario de la salud, ampliamente expuesto ante la ciudadanía como eje perentorio desde donde se va a analizar la adecuada prestación del servicio.
Aunque se piensa que la figura naciente del Defensor del usuario es fundamental en el camino a la optimización de la salud, como lo promete el gobierno con el nuevo plan de beneficios, esta es una idea que aún está muy cruda, a pesar de la gran publicidad que ha rodeado el tema.
Según José Vicente Villamil, Veedor Nacional de Salud, ni a su departamento ni a ninguna de las veedurías dependientes del mismo que funcionan a nivel nacional, ha llegado inquietud o solicitud alguna en búsqueda de antecedentes de defensa del usuario en salud. Por el contrario, el gobierno les ha impuesto la llegada de este actor, incluido en el nuevo POS.
Asimismo, Villamil asegura de manera robusta que el papel como veedor ha sido difícil, que ha faltado apoyo de parte del gobierno nacional y que el país carece de un verdadero ente de inspección que regule el sistema de salud. "Si la Superintendencia de Salud con sus 360 funcionarios, no es capaz de defender al usuario, mucho menos lo hará un cargo burocrático", agregó.
En este sentido, las diferentes veedurías del usuario en salud proponen que el gobierno las fortalezca con los recursos que pueden ser utilizados en la figura del Defensor del Usuario y así puedan vincularse de manera legalizada, estos organismos ya existentes que durante su gestión han adelantado diferentes procesos e investigaciones.