Categoría: POS Fecha de publicación Escrito por Cristian Muñoz Visto: 47

Para diferentes secretarios de salud del país, la instauración de este nuevo POS está muy lejos de llegar a las poblaciones que más lo necesitan, la cobertura en salud aun queda corta ante la necesidad del país y sobretodo de la población del área rural y zonas marginadas.
Al parecer la llegada del nuevo plan de beneficios no es vista con buenos ojos desde varias perspectivas, haciendo un profundo análisis del mismo, éste está aún lejos de alcanzar buenos índices de calidad en salud y prestación del servicio.
De esta manera, viene a colación lo que estipula la Ley 1438 en su artículo 22, sobre implementar la Portabilidad Nacional, con lo que se le asegura a todo colombiano su derecho a la atención en cualquier centro hospitalario, teniendo a la mano un carnet que lo identifique como afiliado. Una propuesta atractiva de la que hasta el momento, no se ven resultados, no se ha reglamentado y los colombianos todavía deben atravesar cualquier cantidad de obstáculos para obtener un servicio, que no en todos los casos es de calidad.
El tema de calidad es fundamental en esta discusión, pues según lo explica el secretario de salud de Caquetá, Luis Eduardo Campo, no puede haber calidad en el servicio, si no hay casi médicos que atiendan las emergencias ni consultas y no los hay por los altos niveles de pobreza que tienen la mayoría de departamentos, el Caquetá, en particular es el departamento más pobre de Colombia.
De este modo, no existen profesionales de la salud que escojan este u otros departamentos similares como plazas de práctica o lugares de trabajo, pues allí no les ofrecen beneficios de vinculación laboral y menos, autonomía en la medicación de sus pacientes, ya que el suministro de medicamentos para estos sectores es escaso.
En este aspecto, el panorama no es alentador, según las cifras, en el Caquetá hay 0.5 médicos por cada 1000 habitantes, en Colombia existen 1.6 médicos por cada 1000 habitantes, mientras en otros países desarrollados como Canadá y Francia, la tasa promedio es de 4.4- 12.5 médicos por cada 1000 habitantes.
A su vez, Campo expone que son afortunados los pacientes que se enferman en ciudades como Bogotá, Cali o Medellín porque de una u otra forma pueden acudir al hospital más cercano, mientras que para los habitantes de los municipios más apartados, esto se convierte en un calvario por la evidente carencia de centros hospitalarios al servicio de la comunidad y la falta de recursos de la misma para acceder a estos, sin mencionar a los pacientes que necesitan de un médico especialista.
De acuerdo se encuentra el Secretario de Salud de Bogotá, Guillermo Jaramillo, quien asegura que aunque en Bogotá existen mayor cantidad de centros hospitalarios, la situación es la misma, pues el acceso a la salud se ve cada día más obstaculizado, pues más allá de curar pacientes, importa más qué le aporta económicamente el mismo al hospital o EPS.
En la búsqueda de una pronta solución a tal problema, las Secretarías departamentales hacen un llamado al Gobierno para que atienda las propuestas que las mismas aportan a la causa, entre ellas mejorar las condiciones laborales de trabajadores y profesionales de la salud, incluir redes de servicios al interior de los departamentos de Colombia e implementar la estrategia de Atención Primaria en Salud, ejes esenciales para ponerle fin al desangre de la salud del país.