Dos nuevas víctimas de falso cirujano plástico luchan para que se haga justicia en Medellín

En 18,2 por ciento han aumentado quejas y reclamos ante la SuperSalud
16 julio, 2015
Minsalud le apuesta a disminuir la mortalidad materna
16 julio, 2015
Mostrar todo

Dos nuevas víctimas de falso cirujano plástico luchan para que se haga justicia en Medellín

Dos nuevas victimas de falso cirujano plástico

Medellín.- Otras dos víctimas del supuesto cirujano estético Carlos Ramos Corena, denunciaron sus casos de manera pública y el calvario en que se han convertido sus vidas.

«Mi vida cambió, todo, mi hijo, mi hogar, mi mundo cambió. Ya no puedo salir a la calle normalmente, ya no me puedo poner un vestido de baño para ir a una piscina, ya no pienso ni en una vida íntima(…). Me estrellé, me estrellé muy feo. Se me acabó media vida”.

Con llanto y dolor en el alma Yenny Marcela Velasco Chica de Yopal (Casanare) narró qué fue lo que le pasó luego de que el falso cirujano estético Carlos Ramos Corena le hiciera la primera de seis intervenciones en menos de dos meses para la reducción de sus senos.

Ella llegó a Medellín en enero de 2014, donde Ramos Corena la evaluó, luego procedió a practicarle la cirugía y ella permaneció 15 días en esta ciudad mientras lograba recuperarse. Sin embargo, notó que su busto estaba mucho más grande de como lo tenía antes de la intervención.

El falso cirujano estético le dijo que eso era normal porque supuestamente de seis a ocho meses se demora el cuerpo en recuperarse. Yenny se fue para Yopal, pasaron cinco meses y sus senos no mejoraron, con el agravante de que estaba uno más grande que el otro, aplastados y más caídos que antes.

La paciente le reclamó al impostor, quien le pidio que se tranquilizara, pues el problema era que ella tenía la piel muy elástica y por eso estaba así.

Ante esa respuesta Yenny Marcela buscó por internet y vio que eso no era cierto. Ramos Corena le programó una nueva cirugía en octubre de 2014. Se haría inicialmente en la Clínica Quiro Estetic (sector Poblado), pero el día anterior la llamaron para decirle que sería en la Clínica Alameda (barrio Belén). Por hacerle el nuevo procedimiento le tocaría a la víctima pagar 700.000 pesos adicionales a los 9 millones de pesos que había consignado al principio en la cuenta bancaria de ese médico general.

Fue dada de alta y Ramos Corena le indicó que en Yopal debía hacerse retirar los puntos, pero ella seguía con los senos muy inflamados, pero él insistió en que se le iba a bajar la inflamación.

Gelatina sin sabor: ¿la solución?

En la capital del Casanare una enfermera le retiró los puntos a las 2:00 de la tarde y a las 7:00 de la noche ya tenía un orificio tan grande como la nueva moneda de 50 pesos en ambos pechos. Por lo cual la joven madre le escribió insistentemente por whatsapp al falso cirujano plástico porque ya estaba desesperada y muy angustiada.

cirujano plástico

Ella le argumentó que no tenía plata para venir de nuevo a Medellín a que la revisara y él le afirmó que con gelatina sin sabor podría rellenar los huecos y que encima se pusiera una gasa esterilizada ya que así le cerraban. No obstante, cada día eran más grande los hoyos.

En vista de la situación Yenny volvió a la capital antioqueña y esta vez Carlos Ramos la citó en el Centro Médico de Estética Palmares (barrio Belén), a donde llegó a eso de las 7:00 de la mañana, eran las 11:00 y aún no la habían atendido. Ella con sangre en su busto se puso a llorar y por fin la atendió el impostor, le cosió las heridas sin anestesia general y nada de estética. “Fue como coser una morcilla con las puntas por fuera (de los hilos)”, aseveró la víctima.

Al día siguiente fue a control, pero los puntos estaban reventados. Se le abrieron más las heridas.

De nuevo Velasco Chica tuvo que ir a cirugía, pero la cita fue de nuevo en la Clínica Alameda. Ese día llegó a las 8:00 de la mañana, la operaron a las 5:00 de la tarde y salió a las 7:00 de la noche. Ya contaba con la compañía de la mamá.

Al otro día tenía fiebre de 40 grados y mareo. La había intervenido supuestamente Ramos Corena, pero el médico cirujano Erik Almenares Mendoza firmó las órdenes.

Debido a que ninguno de los dos doctores le contestaban sus llamadas decidió irse a la Clínica El Rosario, pues en la póliza decía que ahí la podrían atender en caso de ser necesario.

Llegó a las 9:00 de la noche y su póliza vencía a las 12:00 de esa misma noche. Desde que la ingresaron los empleados empezaron a llamar a los Ramos y a Almenares hasta las 3:00 de la mañana, pero nunca contestaron.

Pasados cinco días de estar hospitalizada, de nuevo se le abrieron los senos, pero el asunto estaba peor porque el hueco era más grande. Apareció Erik Almenares, quien supuestamente era el cirujanos de los senos, cuando Yenny Marcela le había pagado a Carlos Ramos para que hiciera esa intervención.

Este médico llegó porque lo llamó el director de El Rosario, quien le pidió su presencia para poder intervenir a la paciente que estaba ya complicada.

Él se fue que porque supuestamente debía ir a Estados Unidos y la dejó al cuidado de un tercer médico (Yidio Jalaff) para que le hiciera curación y le aplicara la crema Furacin. Jalaff le dijo a la mujer que le cambiaría esa crema por sultamicilina de plata; el día que se la untó la paciente se complicó más, convulsionó en la clínica, se le salió el músculo de los senos.

Ante la situación de desesperación de la madre de la paciente, la clínica llamó a un cirujano plástico, la revisó y le aseveró que estaba muy mal, en los hoyos ya cabían dos dedos.

Reapareció Almenares Mendoza, cuando vio a la afectada le dijo que tocaba entrarla al quirófano, pero ella no quería por temor a morir, sería la quinta cirugía en menos de dos meses. Finalmente la convencieron. Fue a cirugía y salió de nuevo con los senos abiertos, no había más de donde estirar piel.

Por iniciativa de la Clínica le pusieron unos apósitos y se le cerraron las heridas. Ya iban gastados 45 millones de pesos en los procedimientos y hospitalización, la póliza vencía y ya no podía quedarse en esa clínica, le dijeron tenía que irse a menos que tuviera como respaldar la deuda y como ella no tenía con qué. no le quedó más remedio que salir, con sus heridas cerradas, pero a los cuatro días de haber salido se le volvieron a abrir las heridas. Una médica que se conmovió con el caso habló con un cirujano de la Clínica para saber si él podía asumir el caso de Yenny Marcela. Él fue quien la sanó, pero salió de nuevo con las heridas abiertas y le advirtió que a punta de cremas no se curaría, que ya no tenía más piel de dónde estirar. Ese doctor la puso en tratamiento para que las heridas cerraran y a Velasco Chica le tocó permanecer en Medellín seis meses.

Ese cirujano plástico le dio de alta, pero ya sus senos estaban destruidos, deformes y con unas cicatrices impresionantes, como afirmó la víctima.

Ahora ella debe como mínimo dejar pasar entre año y año y medio para volverse a operar los senos.

Sin una glándula mamaria

“Mi vida se volvió un caos y hasta el sol de hoy no sé nada del doctor. Hasta hoy no tengo un seno, ha sido muy difícil”, afirmó Lina María Londoño, proveniente de Pereira (Risaralda) quien fue operada en abril de 2014 por Carlos Ramos Corena, por el tamaño del busto y le consignó en la cuenta a él 2 millones y medio de pesos.

Lina Maria Londono

Fue intervenida en Quiro Estetic. Al salir de la cirugía empezó a tener una fuga de líquido en un seno y se le abrió una herida. El falso especialista le decía que se aplicara una crema y se pusiera una gasa, que él no estaba en Medellín, sino en Bogotá y por eso no la podía atender personalmente.

Pasaron los días, ella tenía fiebre muy alta y el orificio cada vez estaba más abierto. Un amigo cirujano de Pereira la vio y le manifestó que no se podía dejar más tiempo expuesta la herida.

Lina contrajo una bacteria y la tuvieron que dejar sin una prótesis porque el tejido murió, duró hospitalizada 8 días con drenes en el seno. Aparte de eso le dio pancreatitis.

Ella es madre de una niña de 11 años, a quien la tuvieron que hospitalizar por los nervios que sufrió, ambas estaban en el mismo centro asistencial en Pereira.

La joven mamá buscó a Ramos Corena por whatsapp y le contó de su angustiosa situación de salud. Él le respondió que si fuera tan grave no estaría leyendo el chat; es decir, estaría muerta.

Él le pidió que destruyera la prótesis con una pinza para que le pagaran la póliza del seguro. Por su parte, el cirujano estético de Pereira tomó las fotos de la prótesis real para que se viera como estaba en verdad y no se cometiera el fraude que ordenó Ramos Corena.

A la paciente se le dijo que debía permanecer entre nueve meses y un año sin prótesis lo cual ha sido traumático para ella.

Lina María afirmó que desconoce quién la operó porque supuestamente fue Carlos Ramos, pero en los documentos aparece la firma de otra persona, lo cual comparó con el delito de testaferrato, donde una persona presta su nombre para un acto ilícito.

“No quiero hacerme una cirugía, no tengo con qué en estos momentos y no debo hacerme una cirugía reconstructiva antes de que me revise medicina legal”.

“Es terrible ver cómo ellos juegan con los pacientes, cómo me tuvieron de clínica en clínica y cómo no quisieron responder a las cosas tan absurdas que hicieron conmigo. Pagué las cirugías que pagué y voy a quedar peor”, aseveró la víctima.

El daño para ambas mujeres ha sido físico, sicológico, moral y su autoestima está muy baja.

Los dos casos

Jorge Lopera abogado de Lina María reiteró que este tipo de delitos son complejos. Se presentó una denuncia penal en la Fiscalía por lesiones personales, donde es valorada como lesiones culposas, “pero la batalla jurídica que nosotros queremos dar es que realmente sean unas lesiones personales dolosas”.

En consecuencia hizo un llamado a la Fiscalía es para que las investigaciones avancen a la velocidad que las víctimas merecen y se tengan en cuenta que hay unos procesos internacionales contra ese médico que van en marcha y que de todas maneras se deben brindar los resultados esperados para estas mujeres.

Aclaró que son lesiones personales dolosas porque “una persona no habiendo estudiado cirugía plástica conociendo el daño que puede causar y confiando en poder superarlo desde la perspectiva dogmática jurídica eso tiene unas connotaciones que se convierten en una conducta dolosa”.

A su turno, Jack Billy Suaza Díaz abogado de Yenny Marcela sostuvo que el denuncio se radicó el 26 de febrero de 2015 ante el Tribunal de Ética Médica y hasta este miércoles no se había tenido ninguna respuesta.

Añadió que no sólo con ese Tribunal, sino con la Fiscalía ha habido problemas en la lentitud para que resuelvan el caso.

A través de un comunicado de prensa se supo que Carlos Ramos Corena no pertenece a la Asociación de Medicina Estética de Colombia (Asomeca), ni a la Comunidad Científica de Medicina Estética y Regenerativa (Ccimer), ni a la la Asociación Colombiana de Cirugía Cosmética (Accc), ni a la Asociación Científica Colombiana de Medicina Estética (Acicme).

Además, estas agremiaciones indicaron que en “sus estatutos promueven el ejercicio de la medicina y la cirugía de acuerdo con la legislación colombiana y dentro de modelos aprobados por la comunidad científicas internacional”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *