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En los hogares se puede controlar al peligroso caracol africano

Medellín.- Daños gastrointestinales y meningoencefalitis, son los principales problemas que causa el caracol africano a los seres humanos, debido a que hospedan los parásitos causantes de estos males.

Rita Almanza Payares, líder de Epidemiología de la secretaría de Salud de Medellín especificó que uno de esos parásitos genera una inflamación de las capas que envuelven el cerebro.

La otra afección ocurre porque cuando el microscópico animal pasa a ser una larva y propicia la obstrucción intestinal, esto puede desencadenar en fiebre, dolor abdominal, perforación del intestino, afectar el hígado y genera también brote de granitos “como respuesta inflamatoria que hace el mismo organismo para intentar defenderse, todo esto a nivel intestinal”.

Ante todo toca hacer la recolección del molusco por parte de los adultos con medidas de protección como el uso de guantes y bolsas plásticas, tener los pies cubiertos y usar tapabocas para proteger las vías respiratorias.

La epidemióloga aconseja no establecer contacto directo con los lugares donde estuvo el caracol, porque su baba ha podido contaminar el suelo, las paredes, las plantas, los alimentos y demás. “Los niños al jugar, ya sea con el caracol o ya sea en el lugar donde dejó su secreción contaminada, pueden exponerse a esos parásitos”.

La gente no sólo se afecta por el contacto, sino por tomar aguas que ha contaminado el caracol o por consumirlo en ceviche.

Por su parte, Lizette Quan Young, docente de Ecología de la Universidad CES explicó que es importante identificarlo para no confundirlo con las especies nativas. El africano se caracteriza por ser de forma cónica, con líneas de color café o pardo con amarillo blanquecino.

Cómo controlarlos

La profesora recomienda no botar a la basura directamente a este animal, sino seguir el protocolo existente de siete puntos que dio recordó la Mesa Interinstitucional para el Tratamiento del Caracol Africano (MITCA). También enseñarles a los niños a reconocerlo y explicarles por qué evitar el contacto.

El protocolo dice en primer lugar, recoger manualmente los caracoles de todos los tamaños, incluso conchas de individuos muertos.

Luego introducirlos en un recipiente plástico con una solución de agua y sal o cal, ¾ partes de agua y ¼ parte de sal o cal, de modo que los caracoles queden totalmente cubiertos con el líquido.

Dejarlos sumergidos durante 5 horas. Después, abrir un hueco en tierra, de 50 centímetros de profundidad, lejanos de las fuentes hídricas, echar ahí los caracoles triturándolos a medida que se meten al hoyo. Cubrirlos con tierra y agregar una capa de 10 centímetros de cal antes de tapar completamente el hueco con más tierra.

Seguidamente, señalizar el hoyo y evitar que otros animales desentierren los caracoles. El sitio no se podrá usar para siembra u otras actividades hasta tanto hayan pasado cinco meses.

Lavar muy bien las manos y brazos con abundante agua y jabón; desechar los elementos de protección utilizados durante la recolección.

No es recomendable el uso de molusquicidas, ya que pueden afectar a las personas y animales domésticos; además de resultar costoso, no es un método efectivo, informaron las autoridades.

Cabe anotar que un caracol africano puede poner entre 900 y 1.200 huevos al año y vivir en promedio 4 años.

Este animal es gomoso, tiene cuatro tentáculos y puede medir hasta 20 centímetros de longitud y 8 centímetros de alto. Come residuos de alimentos, cosechas, hojas en descomposición y heces.

En caso de notar su presencia la gente puede acudir a las autoridades ambientales como las corporaciones autónomas regionales.

Entre tanto la MITCA, recientemente reactivada es la encargada de manejar, analizar y prevenir los efectos derivados del caracol africano. Está conformada por funcionarios de la autoridad ambiental Corantioquia, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Antioquia, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), el SENA y las Unidades Municipales de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata) de varios municipios. Próximamente se incluirá a la Secretaría Seccional de Salud y Protección Social del Departamento

Luisa Fernanda Rodríguez Jaramillo
Luisa Fernanda Rodríguez Jaramillo
Comunicadora social y periodista de la Universidad Jorge Tadeo Lozano (Bogotá) y especializada en orientación profesional y ocupacional de la Universidad Francisco de Paula Santander (Cúcuta).

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