Día mundial de la infancia: una reflexión sobre el futuro de los más pequeños

0
163

Cada 20 de noviembre en el mundo se celebra el día Mundial de la Infancia. Muchos niños y sus familias ni siquiera se darán por enterados que la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) instituyó este día para hablar de los avances y procesos que se llevan a cabo a fin de garantizar el bienestar y desarrollo  de los niños y niñas; muchos pequeños de los países en vías de desarrollo, no sabrán que hay enormes diferencias y desigualdades entre ellos y los de los llamados países del primer mundo.

La Celebración gira en torno a tres aspectos básicos: la educación, la salud y la protección a la infancia, que en suma es la garantía de hacer cumplir los derechos de los niños que fueron ratificados en 1959. Sin embargo las cifras que entrega el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia  (Unicef), van en contravía con el ideal de que los niños deben tener condiciones socioeconómicas inmejorables para su progreso.

Muchas de estas carencias están estrechamente relacionadas con la raza, el lugar de nacimiento, el género con el que se nazca, como también el sufrir alguna discapacidad física, señala la Unicef. De igual manera, dicho organismo afirma que son millones los niños y niñas que viven en condiciones de pobreza extrema lo que retrasa su crecimiento; “los niños constituyen cerca de la mitad de los casi 900 millones de personas que viven con menos de 1,90 dólares por día”.

África, la que peores condiciones ofrece

La región del África Subsahariana ofrece el panorama menos alentador para la niñez. Si bien en el mundo se han obtenido progresos considerables al haberse disminuido la mortalidad en niños menores de cinco años, en el mencionado territorio, los menores tienen doce veces más probabilidades de morir antes de cumplir los cinco años por cuenta de la precariedad en los servicios sanitarios y asistenciales que además son insuficientes para dar asistencia a las gestantes, proporcionarles nutrientes necesarios durante el embarazo y detectar complicaciones que eviten desenlaces fatales durante y después del parto.

A tan desalentador panorama, se suma que si no se da un cambio sustancial, para dentro de 15 años 167 millones de niños continuarán en la pobreza extrema y la gran mayoría residirá en la región del África Subsahariana. Aunado a ello, para el 2030 se prevé que cerca de “3,6 millones de niños menores de 5 años morirán ese año, también por causas en su mayor parte prevenibles. Y puede que aún sigan sin escolarizar más de 60 millones de niños en edad de cursar la enseñanza primaria”.

Conflictos armados

Los conflictos armados y el deterioro en el tejido social de una región también son una amenaza a los derechos de los niños. Casos particulares como el de Siria, donde se había logrado reducir la mortalidad en menores de cinco años de 37 a 13 muertes por cada 1.000 nacidos vivos desde 1990, dan cuenta que este tipo de crisis afectan sin lugar a dudas el desarrollo de la infancia: la destrucción de la infraestructura y los espacios destinados a la atención de las madres y los niños han cambiado negativamente las cifras pues “se calcula que desde 2012 el exceso de mortalidad como resultado de la crisis –esto es, la mortalidad de menores de 5 años atribuible a las condiciones de crisis– ha sido de entre 1 y 2 muertes por cada 1.000 nacimientos vivos”, destaca el informe: Estado Mundial de la Infancia 2016 de la Unicef.

Otro aspecto a destacar es el del cambio climático. Mientras en países desarrollados se debate si el planeta en verdad  ha decidido pasar factura de los excesos y daños que la huella del hombre ha dejado a su paso, en muchos lugares donde no se cuenta con acueductos, la escases de agua o la poca salubridad de las fuentes hídricas a donde recurren las familias, las expone a enfermedades graves como el cólera o la diarrea, que sin la debida atención, son mortales. Y las estadísticas lo dicen todo: “En 2012, en los países de ingresos medianos y bajos, el agua potable inadecuada y las deficiencias de saneamiento e higiene causaron cerca de 1.000 muertes de menores de 5 años cada día.” Además, según la OMS, hasta el 2030 anualmente serán cerca de 250 mil muertes de niños que se darán como resultado de la desnutrición, la diarrea, el paludismo, entre otras, atribuidas al cambio climático.

Cifras en Colombia

La población colombiana, de acuerdo al censo de 2005, es de más de 47 millones de los cuales un 32 por ciento son niños, niñas y adolescentes.

Para el 2013, un informe del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) señaló que 147 niños fueron víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado. A 2013, con cifras obtenidas desde los años 80, se reportaron 947 huérfanos por cuenta de este flagelo. De igual manera, según la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersona, 1003 menores fueron víctimas de estos artefactos y la Unidad de Víctimas registra 1.709.925 niños, niñas y adolescentes desplazados por cuenta de la violencia en Colombia.

Informes del Instituto de Medicina Legal destacan que para el 2013 se registraron 17,906 casos de violencia sexual contra niños y adolescentes, en los que el 84% fueron niñas y el 16 restante niños. También, aunado al abuso sexual y “su normalización”, es el promedio de 6.550 bebés que nacen anualmente, hijos de madres adolescentes con edades comprendidas entre los 10 a 14 años.

En materia educativa, la Unicef destaca que se ha avanzado considerablemente en cobertura al  pasar, en el nivel preescolar, de 0 a 5 años, de tener una tasa se pasó de tener una tasa  neta de  39,2 % en 2003, a 57,3 % en 2014. No obstante, la tasa de analfabetismo en las zonas rurales, según cifras de 2014 “fue más del doble, es decir, 12 % con respecto al dato nacional que es del 5,2 %”.

 

 

 

Comentarios Facebook