¿Cuáles son los requisitos para acceder a la eutanasia en Colombia?

1
5144

Según la Corte Constitucional el derecho fundamental a vivir en forma digna implica  el derecho a la eutanasia o morir dignamente”.

Desde 1997 la Corte Constitucional de Colombia, mediante Sentencia C-239 de ese mismo año, declaró que en nuestro país no podrá derivarse responsabilidad penal para el médico que ayude a un enfermo terminal a morir dignamente. 

Sin embargo, hace tres años la Alta Corporación encontró que a pesar de existir un precedente constitucional en la sentencia ya mencionada, la ausencia de regulación ha impedido que esa garantía se vea realmente materializada.

Por tal motivo, la Corte ordenó a Minsalud, por medio de la Sentencia T-970 del 2014, la elaboración del  Protocolo para la aplicación del procedimiento de eutanasia en Colombia, con el fin de que las EPS cuenten con un grupo interdisciplinario de expertos preparados para atender la solicitud de un paciente que desea ejercer el derecho a morir dignamente. 

Cabe resaltar que tanto en 1997, como en 2014, el Alto Tribunal ha hecho un llamado al Congreso de la República para que regule el derecho constitucional a morir dignamente.

¿Quiénes se pueden aplicar la eutanasia?

  • Los enfermos mayores de edad en fase terminal definidos así con los criterios clínicos y pronósticos de este protocolo que soliciten la aplicación del procedimiento.
  • Enfermos en fase terminal con patologías oncológicas y no oncológicas.
  • Enfermos con capacidad de decisión que lo expresen de manera verbal o escrita.

Serán excluidos del tratamiento los adultos con trastornos psiquiátricos confirmados por especialista y tampoco se aplicará para voluntades anticipadas.

Requisitos del derecho a morir dignamente

1.   Condición médica: Es necesario determinar la naturaleza de la enfermedad (paciente terminal) y la condición médica del solicitante con la cual se establecerá en qué momento se esperaría la muerte si la de eutanasia no se lleva a cabo.

2.   Evaluación del sufrimiento: Luego de establecer la naturaleza, se determinará si el sufrimiento es intolerable y si hay o no perspectiva de mejora. En esta valoración se reúne la percepción del médico tratante y la expresión del solicitante, teniendo esta última mayor prelación.

3.   Inexistencia de alternativas de tratamiento o cuidado razonables: Se requiere que la condición médica del paciente no tenga opciones de mejoría y no existan alternativas de cuidado o tratamiento razonables. Así mismo, se debe indicar cuáles terapias médicas ha recibido (manejo del sufrimiento, el dolor y los cuidados paliativos).

4.    Persistencia en la solicitud explícita: El médico tratante valorará cuándo fue la primera vez que el paciente expresó su solicitud y si se mantuvo en el tiempo o fue reiterada. Además, establecerá si la solicitud es voluntaria, libre de la influencia de otras personas y complementará la evaluación con otros medios, como conversaciones, o identificará la existencia de “voluntad anticipada” escrita o registrada en la historia clínica.

5.   Evaluación de la capacidad para decidir: Un siquiatra o sicólogo establecerá la capacidad para tomar decisiones del solicitante y determinará si esa decisión fue bien considerada. Igualmente, deberá establecer la afectación por trastornos mentales o la disminución de la capacidad para toma de decisiones. Esta evaluación debe ser prioritaria y previa a la presentación al comité.

6.   Segunda valoración: El comité científico interdisciplinario o quien haga sus veces es el segundo evaluador que debe valorar los anteriores requisitos. Este comité debe ser independiente del médico tratante, no debe haber atendido previamente al solicitante, ni tener con él relación personal o profesional. En el caso de discordancia entre las dos valoraciones, el comité consultará con otro profesional y reevaluará el caso.

7.   Integridad de la evaluación: El médico tratante y el comité establecerán su evaluación basados en la historia clínica, la solicitud escrita, la conversación y examen clínico presencial del solicitante y el diálogo con otros médicos o familiares, previa autorización del solicitante.

Comentarios Facebook