La salud debe ser una prioridad en la agenda programática de los candidatos: Asociación de Clínicas y Hospitales

0
774

El país requiere que en la agenda de todos los candidatos que aspiran a la Presidencia de la República y al Congreso tengan como prioridad el tema de la salud. Así lo señala el director general de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, Juan Carlos Giraldo Valencia, quien desde hace tiempo ha insistido en la necesidad de realizar una profunda reestructuración del modelo de salud.

“Cualquier tipo de reforma al sistema debe tener como prerrequisito el rescate financiero del sector (…). El poder legislativo no puede seguir pensando que pasando las deudas de un lado al otro, haciendo “amnistías” como viene pasando con el Decreto 2702 y los que lo han sucedido, o tratando de hacer conciliaciones de las cifras, van a desaparecer los grandes defectos financieros que tiene el sistema de salud” señaló.

En diálogo con Opinión y Salud, el director de la ACHC, explicó los que a su juicio, son los principales puntos que deberían fundamentar las propuestas de los candidatos para dar soluciones de fondo a las problemáticas del sistema de salud.

Revolución en la atención primaria en salud: Para Giraldo este tema no debe limitarse solo a las actividades de promoción y prevención. “Tiene que haber un rediseño del sistema que ayude a mantener poblaciones sanas, con mayor resolutividad en el primer nivel de atención. Se debe repotenciar el papel de los médicos generales en el sistema de salud y dotar adecuadamente a toda la institucionalidad en el nivel local, como primera gran estrategia de la contención de la enfermedad” indicó.

Agregó que el actual funcionamiento del modelo, basado en la enfermedad, con resolutividad en la alta complejidad y con redes de atención creadas según las voluntad de las EPS, hace inviable todo tipo de operación ya sea técnica, logística, financiera y asistencial.

Reestructuración de las redes de atención: De acuerdo con el director de la ACHC, las redes de atención deben servir para enfrentar los retos de la epidemiologia y la demografía del país por lo que deben ser capaces  de rodear, atender y resolver las necesidades de salud de la población en el territorio en el que reside. “Esta es una forma inteligente de juntar los presupuestos con la capacidad instalada y de enfrentar la segmentación y fragmentación son los principales problemas en atención en salud de la sociedad colombiana”.

Rediseñar el papel de las EPS: “En 25 años de existencia de la Ley 100 es justo entender que el modelo está fatigado en unos de sus componentes como lo es el aseguramiento a través de las EPS. Ya es hora de hacer un rediseño de su papel”, señaló el directivo. Si bien considera que estas no deben desaparecer, como han propuesto diversos sectores, es fundamental que el manejo de los recursos ya no sea función de estas entidades. “El incentivo de entregarles el dinero a las EPS por anticipado se debe cambiar ya que ellas lo consideran como ingreso propio y por ello empiezan a generar barreras de acceso en un intento por contener el gasto”.

En este sentido la ACHC propone que el rol de las entidades promotoras de salud se enfoque en ser agentes articuladores que se encarguen de brindar el acompañamiento a los afiliados, facilitándoles la apertura de las puertas del sistema de salud y verificando que sus necesidades en salud sean satisfechas; y que en lugar de manejar los recursos, se les otorgue una tasa de administración o remuneración por la labor que van a desempeñar e incentivos adicionales a aquellas que cumplan con excelencia su trabajo.

La Adres como aseguradora central del sistema: El ‘banco de la salud’ como se le conoce a la administradora de los recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud debe cumplir su papel, no solo con un repositorio de recursos, que es para lo que fue diseñada en principio, sino como un buen asegurador a nivel central donde se acumulen los recursos y la información. “Se necesitan que quien esté al frente de la entidad sepa del tema y que no usurpe y asuma funciones que no les corresponden como sucedió con el Fosyga” enfatizó.

Proscribir la integración vertical: Casos como los de Saludcoop y Cafesalud dan cuenta de que el modelo de integración vertical de las EPS no solo no ha tenido éxito, sino que ha sido gravemente perjudicial para los pacientes quienes terminan siendo víctimas de las restricciones, tanto del asegurador como de su red de prestadores. La integración vertical sería aceptable si no dañara la libertad de escogencia del usuario, promoviera la trasparencia en el uso de los recursos y si la infraestructura se creara en sitios donde es insuficiente, lo que claramente no sucede en la actualidad, afirma Giraldo.

Régimen único de salud: Si ya se tiene un Plan de Beneficios prácticamente igual para ambos regímenes y unas UPC que están bastante aproximadas, no tiene sentido seguir manteniendo la segmentación contributivo/subsidiado, por lo que considera que ya es hora de establecer un régimen único de salud.

‘Cobertura pixelada’

Aunque reconoce que existen importantes avances en materia de salud pública en el país, para el dirigente gremial todavía persisten las desigualdades en el acceso: “Los que se empecinan en mantener a la población bajo este esquema de salud no están viendo cual es la realidad en los territorios y en las salas de urgencias, con una cobertura universal en la teoría, pero con un ejercicio del derecho a la salud completamente desigual. Es lo que yo llamo la “cobertura pixelada” aseveró.

Aclaró también que, si bien urge un cambio en el sistema, este se debe realizar sobre los avances que ya se han logrado y  no como piensan algunos sectores que creen que quienes están exigiendo una reforma es porque quieren volver al modelo anterior, lo cual no es posible sencillamente porque las necesidades en salud de la población hoy son diferentes. “La reforma va a ser el resultado de las voluntades de todos los agentes que están interesados en que la salud sea un derecho fundamental” añadió.

Respecto a la solución del déficit del sistema de salud, Giraldo considera que antes de salir a buscar más fuentes de financiación a través de impuestos, aumentos a la tasa de cotización al sistema de salud, cuotas moderadoras y copagos,  primero se debe hacer un estudio a consciencia de cuánto dinero se necesita para cubrir todas las demandas de la población, especialmente de todo aquello que no está incluido en el Plan de Beneficios.

Así mismo, es fundamental que se garantice un manejo limpio, transparente y eficiente de los recursos disminuyendo los costos de intermediación al interior del sistema. “Hay mucha plata circulando pero también hay mucha corrupción” expresó.

Las cifras

El más reciente informe de seguimiento de cartera hospitalaria realizado por la ACHC evidencia que a junio de 2017 las deudas de las EPS ascendían a 8.2 billones de pesos de los cuales el 60,2%, es decir, alrededor de $4.9 billones equivalen a cartera morosa mayor a 60 días. La billonaria deuda total, que no tiene precedentes, representa un aumento del 12.7% con respecto a la cartera reportada con corte a diciembre de 2016.

El estudio de cartera realizado por la entidad también señala que el porcentaje morosidad de los aseguradores ha fluctuado entre el 55 y el 65% durante los últimos cinco años.

En cuanto las entidades deudoras, las EPS del régimen contributivo son las que mayor participación tienen la deuda total con 37.9%, seguido por las EPS del régimen subsidiado con 30.2% y el Estado con 10.2%.

En su orden, Nueva EPS, Coomeva y Cafesalud encabezan la lista de deudoras cuyo monto total asciende a 1.8 billones, lo que equivale al 59.1% de las acreencias en el régimen contributivo. Por el lado del régimen subsidiado el monto adeudado se aproxima a los 2.5 billones de pesos, siendo Coosalud, Asmet Salud, Emssanar y Cafesalud, las cuatro EPS privadas que reportan el mayor volumen de deuda con un total de $638.363 millones.

Un capítulo especial merece el caso de la EPS mixta Savia Salud, que afilia a 1.700.000 usuarios en el departamento de Antioquia. Las deudas de esta EPS con el sector hospitalario superan los $626 mil millones de los cuales, el 68,1% corresponde a cartera en mora. Esta entidad concentra el 23.6% del total de la cartera de todo el régimen subsidiado y se mantiene como la mayor deudora en los últimos cuatro estudios consecutivos que ha realizado la ACHC.

De acuerdo con Juan Carlos Giraldo, los análisis realizados por la entidad que dirige permiten advertir con antelación cuando es menester reforzar los mecanismos de vigilancia y control: “Estas cifras no son solo anécdotas estadísticas, son indicadores de riesgo dentro del sistema para que se sepa quien le va bien y a quien no. Cuando un comprador de servicios llega un 40 o 50 por ciento de cartera vencida y se mantiene con esos indicadores durante un buen tiempo se deben encender las alertas porque es señal de que algo anda mal. Allí es cuando se deben tomar las medidas necesarias para evitar que la situación empeore y avance hacia una quiebra en tres o cuatro años” sostuvo.

El papel de la Supersalud

Para el director de la ACHC, desde hace mucho tiempo el rol que ha desempeñado la Superintendencia Nacional de Salud  como entidad de vigilancia y control deja mucho que desear: “La Supersalud está llegando tarde, no está escuchando las advertencias y a pesar de que tiene la información de indicadores financieros en sus manos no toma las decisiones y correctivos a tiempo”.

Sumado a lo anterior, otra de las fallas en las que ha incurrido este organismo es pretender justificar el actuar de las EPS que no cumplen con los requisitos para operar en el sistema.

“No solo se trata del cumplimiento de unos estándares de habilitación sino de una verdadera garantía del acceso a los servicios de salud de la población en igualdad de condiciones. No puede haber discrecionalidad con entidades que no cumplen; (la Supersalud) debe ser imparcial, con procedimientos estándar para todos los vigilados, debe ser un organismo temible para todos los agentes y especialmente para quienes no están cumpliendo”.

De otra parte, Giraldo fue enfático en rechazar el mecanismo que están utilizando las EPS, dentro de sus planes de capitalización para cumplir con los requisitos de habilitación financiera, en el que están invitando a los prestadores con los que tienen deudas a que se conviertan en accionistas y así aliviar en parte sus acreencias.

“Con esta política de las EPS en dación de pago le pagan la IPS con la propia cartera que se generó. En el papel esto alivia los estados financieros de las EPS pero a los prestadores no les da liquidez y los pone a asumir riesgos para los que no están preparados”.

Para el dirigente gremial, sobre el próximo gobierno recae la responsabilidad de tomar las decisiones que solucionen los problemas estructurales del sector. “Nos han dicho que se necesita tiempo para superar la crisis pero tiempo es lo que no tienen ni los pacientes en Colombia, ni los hospitales” concluyó.

 

 

 

 

Comentarios Facebook